martes, septiembre 26, 2006

Cuento 1: El pajarillo gris (25-09-2006)

Érase una vez un pequeño valle con su riachuelo, sus árboles, sus verdes pastos con flores silvestres, en fin, todo aquello que hace a un valle considerarse un sitio ideal para habitar.

En este valle, vivían un montón de animales. Todos dedicados a sus propios asuntos sin interferir con los demás, salvo pequeñas disputas que se resolvían rapidamente, con lo que la paz del valle no se veía perturbada durante demasiado tiempo.

Formaba parte de la fauna del valle un pequeño grupo de pajaritos, que ni destacaba por tener un plumaje colorido o tener un canto que embelesara los oidos de aquellos que los escucharán parlotear entre ellos en los momentos en que tenían que organizarse para hacer alguna tarea.

Si bien el valle no era el mas rico del mundo, si proveía a estos pajarillos de lo suficiente para subsistir sin demasiados problemas. Sin excesos, pero sin faltas. Vivían en su pequeño mundo felices, y por ello ninguno de ellos intento nunca salir del valle.

Del grupo de pajarillos, llamaba la atención uno de ellos, no por ser el de mas bello plumaje, no, de hecho lo tenia de unas tonalidades grises y en algunas partes parecía irregular, sino por tener un canto particularmente extraño, a veces melodioso que enamoraba y otras incisivo que traspasaba los timpanos, pero casi siempre en contraposición al canto de los otros pajarillos que componía la bandada... con lo que pese a estar con ellos se sentía distante.

Probablemente este era el pajarillo de todos los del grupo que podría volar fuera del valle... pero nunca lo había hecho. Prefería la extraña seguridad que le proporcionaba estar en un grupo que si bien no le proporcionaba todo lo que soñaba, si lo aceptaba de buen grado.

Si, los pajarillos sueñan, me lo dijo al oido un pajarillo gris una tarde de primavera que me encontraba paseando por un parque... pero esta es otra historia que quizá un día os cuente...

Todo transcurría tranquilamente, hasta que un día especialmente luminoso de la entrada de la primavera, aparecio una hermosa pajarilla. Su hermoso plumaje relucia al sol desprendiendo brillantes reflejos que aún hacía mas llamativa su figura. Pero fue su canto lo que atraía la mirada de todos aquellos animales junto a los que pasaba... era algo que nunca habían oido, y les parecia fresco y maravilloso.

Y como no podía ser de otra manera, esta pajarilla se encontro con el grupito de pajarillos, y se poso junto a ellos. Canto todas las cosas que había visto en sus incontables viajes, todos los paisajes que había conocido, todos los animales a los que había cantado... En pocas palabras, les conto que fuera de aquel valle había un mundo que merecia la pena conocer...

A este canto repondió el pajarillo gris. Cantó como nunca, como ni el mismo sabía que podía hacer, con una melodía que hacía el pequeño valle de este cuento fuera el paraiso.

Y se enamoraron. Se quisieron, como nunca antes habían podido enamorarse dos pajarillos tan diferentes y a la vez tan iguales. Y fueron felices, durante mucho tiempo, y esa felicidad se transmitía a aquellos que los rodeaban... eran como una primavera permanente que hacia florecer todo aquello que tocaban.

La pajarilla azul no cejaba en sus cantos del mundo mas allá del valle, y el pajarillo gris los escuchaba con atención. Cada día que pasaba estaba un poco mas decidido a dejar el valle y volar con la pajarilla a conocer ese mundo maravilloso del que tanto cantaba.

Pero tenía miedo. Tenía miedo a arriesgarse y perder todo aquello que conocía y le proporcionaba felicidad, que si bien no era plena era lo único que había conocido hasta que llego la pajarilla azul.

Este miedo acabo por sumir al pajarillo gris en el silencio, o en el mejor de los casos en cantos breves y sin transmitir esa alegría que había enamorado a la pajarilla azul. Y la pajarilla azul también dejo de cantarle con tanta pasión, con tanto cariño como antes...

Cansada de esperar, y no sabiendo que podía esperar del pajarillo gris, conoció a otro pajarillo del valle, no de la misma bandada, sino de otra parecida. No era gris, es lo de menos, solamente baste decir que hizo que volviera a cantar con esa alegría que cautivó a todos los animales del valle.

La pajarilla azul le cantó esto al pajarillo gris. Fue un canto breve, un canto suave, un canto que salía de lo mas hondo del alma. Decía que lo quería, que siempre lo querría, que era una de esos pajaritos que le habían proporcionado cosas nuevas, pero que había conocido a otro... uno que le proporcionaba otras cosas, que la hacia vivir la alegría del valle...

El pajarillo gris enmudeció. Se tomó unos minutos, e inicio un canto. Un canto que salía también de lo mas hondo del alma. Decía que se le había partido su pequeño corazón, decía que era el culpable de haber destrozado algo tan maravilloso, decía que la quería mas que nunca y que siempre la querría... pero también también había una clara alegría en aquel canto, una alegría con la que deseaba con todo su corazón que la pajarilla azul fuera feliz, que siempre estaría ese pequeño pajarillo gris esperandola para todo lo que necesitara...

Y el pajarillo gris lloró. Lloró de alegria por la pajarilla y de tristeza por si mismo.

No se cantaron un adios, mas bien fue un hasta que nos volvamos a encontrar, y no dejaron de verse y de cantarse sus sueños, inquietudes, esperanzas...

Pero todo esto hizo que el pajarillo gris cambiara: empezó a pensar que realmente si podía merecer la pena conocer ese mundo que existe fuera del valle, que la pajarilla azul además de enseñarle a querer, podría haberle enseñado a vivir.

Y sucedió... el pajarillo voló fuera del valle. No se si lo que conoció le gusto, no se si hizo que eso que hacía al pajarillo especial desapareciera... eso ya no me lo contó. Pero si se que volvió muchas veces al valle, a cantarle a una pajarilla azul lo que iba descubriendo...

Tampoco se si la pajarilla azul y el pajarillo gris volvieron a ser pareja, eso supongo que el tiempo lo dirá, pero se que esos dos pajarillos serían felices, porque para una cosa o para otra, se tendrían siempre el uno al otro...

Y en el valle, era otoño...

1 Comments:

At 3:58 p. m., Blogger ALtraste said...

:_)

 

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