lunes, septiembre 25, 2006

Narración 1: A través de la ventana (24-09-2006)


Ventanas...
Imagen de Enric Santianyez Tio, enlace de contacto: http://www.treklens.com/gallery/Europe/Spain/photo135340.htm
Hoy en día no hay vivienda que no tenga sus ventanas. Dejan pasar la luz del sol, nos protegen del frío y del calor, y permiten renovar la atmosfera del lugar donde vivimos. Ciertamente es uno de esos inventos que hacen que nuestra vida sea mas fácil.

Además tienen una función mas, que es de la que quiero hablar aquí: una persona puede observar la vida que le rodea sin implicarse en ella, como un mudo espectador. Un mirador.

Desde esta premisa podemos clasificar las ventanas en función de ese pedazo de mundo que podemos observar desde ellas. No es lo mismo una ventana de una zona rural que una zona urbanita. Yo me centraré en las ventanas urbanitas, mas concretamente en mis ventanas.

Desde mis ventanas puedo ver tres espacios diferentes:

- El espacio vecinal, que es el patio de luces.

- El espacio de la calle principal, que es la clásica calle de edificios de seis plantas encerrada por ambos lados.

- La calle con el paseo que veo desde mi habitación, con una especie de espacio verde con un bloque de apartamentos al fondo.

Todos estos espacios tienen su espacio de humanidad. Pero para mi el mas interesante es lo que observo desde mi habitación.

Lo primero que me atrae es el verde. A primer golpe de vista, se ve un muro verde que emana vitalidad y reconforta el espíritu. Es la primera imagen que quiero ver todas mañanas, porque creo que es lo que me demuestra que estoy rodeado de vida.

En contraste a ese "muro" verde, solo tengo acceso a un pequeño trocito de cielo, que no de luz, pero que me permite ser participe de todo ese espectro de colores que puede dar: desde los azules profundos que provocan una sensacion de vertigo, hasta los grises oscuros que presagian la tormenta pero que se encargan de cerrar el circulo de la vida para mantener ese "muro" verde que tanto significa para mi.

El último elemento principal sería el bloque de apartamentos, del que no haré ninguna observación mas alla de que es una inmensa coleccion de ventanas, detras de las cuales hay personas que son las que deberían de escribir sobre lo que ven desde ellas.

Tenemos el escenario, pero faltan los actores: las personas.

Una enorme cantidad de personas pasan por delante de ella todos los días. Unas mas viejas, otras mas jóvenes. Unas mas altas, otras mas bajas. Unas que andan mas rapido y otras mas despacio... Personas que pasan por delante de mi, sin saber de mi, y sin saber que alguien pueda estar interesado conocer mas cosas de ellas.

A veces me encuentro fijandome con mas detalle en alguien en particular. No la conozco, no es algo calculado, es simplemente un destello de interés que te permite implicarte un poco mas en ella y pienso que se esta preguntando algo como:

- ¿Habrá alguien observandome desde su ventana que quiera saber algo mas de mi?

Entonces todo mi cerebro se pone en marcha para hacer que la respuesta a esa pregunta sea si.

Me pregunto cosas como que piensa, que siente, si tendra pareja, si en el trabajo estará contento, si tiene hijos, si sera feliz... Todas estas cosas y muchas mas pasan como un relampago por mi cabeza y empiezo a construir una fantasía que dote a esa persona de unas cualidades vitales que la saquen del simple anonimato de una carcasa vacia que es lo que observo desde mi ventana.

Tomo todos los detalles que puedo observar y condicionas con ellos la personalidad de la persona que atrajo ese interés. Es un ejercicio mental realmente interesante, de verdad, porque te exige imaginación y dotes de observación.

Cuando terminas el puzzle, tienes una persona mas o menos completa, con profundidad existencial: ya no es un ser anonimo. A algunas, incluso me atrevo a ponerles nombre.

Pero... pero todo esto es una mentira. Un simple ejercicio, esa persona no es así, no tiene esas inquietudes ni sentimientos. Una mentira sin malicia.

Las ventanas nos dejan ver, pero no nos dejan conocer, no nos dejan sentir, nos aislan de lo que nos rodea en un sentimiento de falsa seguridad que hace que la humanidad sea mas fría cada día que pasa. Cada vez hay mas ventanas en el mundo... y no es una idea que me tranquilice.

De hecho me inquieta... me inquieta demasiado. ¿Cuántas personas habrá ahí fuera que quisieran que las conozcan un poco mas? ¿Cuántas querrán que las escuchen un poco para compartir lo que sienten?

Pienso que yo soy una de esas personas, y se que desde mi ventana no me verán para poder interesarse por mi. Así que me sumergiré en esa corriente de vida humana, y me dejaré llevar durante un rato... para preguntarme:

- ¿Habrá alguien observandome desde su ventana que quiera saber algo mas de mí?

Y el ciclo se cerrará de nuevo...

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